Librería

LA LECTURA ESPIRITUAL

La lectura de libros santos es muy necesaria para la vida espiritual, quizá tanto como la oración. A este propósito escribe San Bernardo: «La lectura espiritual nos prepara para la oración y para la práctica de las virtudes, la lectura y la oración son las armas con que se vence al demonio y se conquista el cielo».

La lectura espiritual nos suministra luces, enseñándonos el camino para huir de los engaños del demonio y de nuestro amor propio; nos ayuda a conocer, aceptar y amar la voluntad de Dios. Por eso asegura San Atanasio que «no es posible encontrar quien, dedicándose al servicio del Señor, no sea gran amante de la lectura espiritual» y San Jerónimo advierte, respecto a la lectura espiritual que  «Cuando oramos, le hablamos a Dios, cuando leemos, le oímos». Los libros buenos han sido con frecuencia causa de conversión de muchos pecadores, y han guiado a otros por el camino de la virtud nutriéndoles con pensamientos buenos que les han ayudado a mantenerse en la presencia de Dios.

Todos los santos fundadores han recomendados este piadoso ejercicio de la lectura a sus religiosos. San Benito, particularmente, prescribió que todos hicieran lectura cada día, así se ejercitaron los monjes adquiriendo una gran cultura, sobre todo, espiritual. La aportación religiosa y cultural de la orden Benedictina ha sido muy significativa, gracias a los monjes los pueblos bárbaros recibieron el ejemplo de un estilo de vida basado en el trabajo, el estudio, la oración, la organización y estabilidad de vida. Durante muchos siglos el saber antiguo se conservó gracias a los monasterios, éstos se convirtieron en centros de civilización y cultura, de desarrollo en diversos ramos del saber y,  al mismo tiempo, consiguieron paliar el hambre de muchas familias. A los monasterios acudían numerosas personas en busca de consejo, orientación espiritual, el estilo de vida de los monjes, su entusiasmo por la oración y el trabajo eran un referente para muchos.

No había actividad alguna en la que los monjes no desplegaran toda su creatividad y su espíritu investigador. Desarrollaron y perfilaron su trabajo hasta alcanzar la perfección, su pericia se extendió por toda Europa y de ahí al mundo. Debido a la contribución de los benedictinos a la difusión de la cultura, se ha considerado a San Benito como patrón de Europa, ya que fueron sus monjes quienes difundieron la cultura, unificaron, y humanizaron las rudas costumbres de una sociedad fundamentada en la guerra.

Fieles a la tradición benedictina las Religiosas Catequistas de María Santísima, de la Orden de San Benito, colaboramos a la difusión de la cultura espiritual a través de una librería, en la cual ofrecemos un gran surtido de Biblias, catecismos, textos varios que fomentan la vida espiritual, litúrgica, sacramental y humana, así como otros artículos religiosos a precios accesibles, pero, sobre todo, cuidando que el aporte que damos a la cultura espiritual sea de la debida calidad.

libreria2

error: Content is protected !!