HNA. CHELA

Profesión perpetua23 de noviembre del 2014

En la fiesta de Cristo Rey… escuchaste la voz del Amado y no tardaste en responderle con palabras llenas de humildad y obediencia: “Aquí estoy Señor, Tú me has llamado”.

            Yo sé que esperabas este momento con un deseo que iba más allá del deseo de pasar todavía otro día más aquí entre nosotros.

            Él te llamó así, en un momento para nosotros inesperado… él te tomó en sus brazos para darte descanso en las fatigas que cargabas contigo. Él te abrazó para confirmarte su amor primordial, Él había apoyado su cruz sobre tus hombros. Pero tú nunca te negaste a cargarla porque tú lo amaste desde tus primeros años de vida. Así como él mismo se encargó de enamorarte y darte a entender que “no era fácil” y aun así le dijiste siempre que sí. Él ahora te ha hecho ver la morada que te había preparado desde el primer momento en que pensó darte la vida, vida que perdurará por siempre. Por eso me consuela el hecho de saber que vivirás en Dios y por lo tanto estarás también junto a cada uno de nosotros, junto a mí, mi hermana, amiga y compañera de camino de esta tu pobre hermana.

            Vela sobre mí y diles a Jesús, a María y a todos los Santos, a mi mamá y a mi papá que logren convertirme plenamente al Amor Eterno. Tú sabes que yo he sido muy débil, por eso ahora tú tendrás el tiempo de ayudarme y jalarme hacia Dios. Te me fuiste, me cuesta creerlo, pero esta realidad nadie la puede cambiar, todo está en las manos de Nuestro Amado. Recuerdo siempre tantos momentos que pasamos juntas desde el año 1990 hasta ahora 2014. En la escuela, en la comunidad, en el D.F., con nuestras familias, con nuestros amigos…

            No sé si te cansé de decirte miles de veces que te quiero mucho… hoy repito mi sentimiento: te quiero mucho Chela, porque en ti descubrí la bondad, la paz, la paciencia, la sumisión, la humildad, la caridad, la disponibilidad, el respeto, la sencillez, la aceptación, el negarte a ti misma para hacer la Voluntad de Dios, la donación , el ser humana ante las necesidades de los demás, es decir tu generosidad, la fortaleza, el valor de hacer las cosas superando tus temores, la docilidad de descubrir y aceptar y acoger el amor de Dios en la vida.

            Juntas enfrentamos momentos difíciles en nuestro camino… supimos aceptarnos aún en nuestra forma de ser que no siempre fue fácil pero supimos mantener nuestra amistad. También gozamos juntas en muchas experiencias de la vida. Aprendimos estudiando juntas desde la Preparatoria, UPM… no sólo enseñanzas teóricas, sino que también aprendimos a ser hermanas.

            Es un placer poder confirmar que somos amigas. Pero para mí es dolorosa tu partida pues ya no te veré más en esta tierra, no escucharé tu voz, no te haré reír, no me tendrás que soportar más. Ahora pasas a una vida mejor que esta. Si puedes dame a conocer cómo es la Vida en Dios. Yo esperaré el momento en el que el Señor Jesús me llamará también a mí… espero tener la paciencia para este momento; bueno, Él se encargará de todo.

            Gracias por todo lo que hiciste por mí, nunca terminaré de agradecerte lo mucho que me ayudaste en cada momento que te necesité. Tú estuviste siempre, sé que seguirás estando cerca de mí. Gracias de corazón.

            Gracias por lo que hiciste por nuestra comunidad, por cada hermana que te buscaba, aunque no te alcanzaba el tiempo para todas, yo comprendo. Gracias por tu donación a la Iglesia, en cada lugar donde estuviste fuiste siempre una persona dispuesta a servir a tus hermanos.

            Chelita, te quiero mucho, te llevo en mi corazón con el amor que Cristo infundió en cada una. Ahora ve al encuentro de tu Señor, ve, esposa amada por Cristo, no veas hacia atrás, nosotros desde aquí estamos acompañándote, Él te lleva en sus brazos, amada suya. Goza eternamente de su Amor, de su Presencia, admira su Majestad, contémplalo por toda la eternidad.

Un día nos encontraremos… cuando Él lo quiera. Nosotros nos quedamos todavía aquí, en este valle de lágrimas. Caminamos más lentamente, pero con la esperanza de llegar un día a vivir por siempre en el Señor. Confiaremos siempre en su Infinita Misericordia. Ruega por todos tus seres queridos, por quienes te amamos y te llevaremos en nuestros corazones.

Hasta pronto compañera, hermana y amiga.

María del Consuelo del Señor de la Misericordia Nieves Ordaz

C.M.S. O.S.B.

MONSEÑOR GIANFRANCO DE LUCA

OBISPO DE LA DIÓCESIS DE TERMOLI LARINO

I T A L I A

 

Querida Madre Superiora

Hermanas todas

La noticia de esta imprevista partida a la Casa del Padre de nuestra querida Chela, me llenó de un dolor profundo. Comparto mi oración con ustedes en este momento tan duro por esta pérdida.

Le agradezco al Señor por haberme dado la posibilidad de conocer a Chela, mujer positiva, optimista, transparente, discreta y concreta. Jesús la acogió en su Reino hoy, en la Solemnidad de Cristo Rey. Es un signo de que ya se cumplió el camino de nuestra hermana y esto nos da paz en la gratitud. Chela está en el Cielo, para esto nació, por ello respondió al Amor de una manera total.

También con la coincidencia del próximo inicio del año de la Vida Consagrada  que ya está a la puerta. Un capullo que nace en el Paraíso. El Padre transformará su y también nuestro dolor en bendición y ésta grave pérdida en “ganancia”. La fe lo acredita.

Quiero renovar mi “Sí” a Jesús Crucificado, para ser solo y cada vez suyo, las invito a hacerlo, sea de manera personal y comunitariamente. Esta noche las pongo en el corazón de Jesús. En la Santa Misa que voy a celebrar junto con cuatro sacerdotes desde Polonia, donde estoy, con motivo de la preparación a la Jornada Mundial de la Juventud del 2016.

Mañana a las 14:30 hrs. celebraré en Chestokowa, propio en el Altar de la Virgen, le ofreceré en su nombre a esta su hija predilecta junto con cada una de ustedes para que las haga cada vez más semejantes a ella, la Virgen Fiel.

Seguramente,  la Madre Eugenia, acoge a esta su hija en la gloria del Padre y a cada una de ustedes las colmará de consuelo y bendiciones para una vida renovada en la fidelidad al Esposo y llena de frutos. Les doy un abrazo en Jesús y las bendigo a todas.

+ Gianfranco, Obispo.

                Asunto: Condolencias.

 Estimada hermana Ma. Luisa Ordaz.

Superiora General.

Quiero, en estos momentos de dolor y sufrimiento por la sorpresiva muerte de la hermana Graciela, expresar mis condolencias a Usted y a toda la comunidad de las hermanas catequistas de María Santísima y al mismo tiempo acompañarles con mi oración y apoyo espiritual. Deseo que nuestro Señor Jesucristo, que murió en la cruz para darnos vida y vida en abundancia, y nuestra Madre del cielo les fortalezcan en estos momentos, a toda la comunidad de religiosas, así como a la familia de la hermana Graciela.

Me es difícil acompañarles físicamente en estos momentos, pero quiero hacerme presente por este medio, y manifestar mi cercanía, afecto y oración. Que el Dios de todo consuelo conceda el eterno descanso a la hermana Graciela.

 Tacámbaro, Mich., a 24 de noviembre de 2014

 Atte.

+ Gerardo Díaz Vázquez

Obispo de Tacámbaro